El futuro de la movilidad

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El auto es la segunda compra más grande de tu vida (si es que compras casa), lo tienes estacionado más del 90% del día; debes pagar estacionamiento, Tag, bencina, seguros… y, si eres maniático como yo, a lo menos un lavado semanal.

No es un buen negocio.

En los últimos años, me ha tocado asistir a seminarios y charlas sobre futurología donde el tema de las “Ciudades del futuro” y la movilidad son “el” tema en debate. Y hay especialmente dos grandes caminos que se ven en el horizonte. Ambos increíbles.

El primero, es el proyecto del Hyperloop, creado por Elon Musk (mister PayPal > Space X > Tesla > Boring Company, que en realidad es la compañía menos aburrida del planeta). Una idea que vi hace un par de años en el SXSW, y que al principio me pareció una locura sacada de un libro de Asimov. Lo impresionante del caso, es que ya es una realidad. Ya hay prototipos funcionando, y la idea de Mr. Musk es tener Hyperloops andando, para el público, en Mexico, Dubai y  Estados Unidos de aquí al 2020.

La segunda gran tendencia, y la más comentada de todas, es el transporte automatizado. Estuve en una charla de los creadores del proyecto de Google, y realmente es impresionante: un auto que hace más de 80 predicciones de los otros autos, peatones y posibles movimientos del auto por segundo. Si todos los autos fueran autónomos, el tráfico parecería más un banco de peces que otra cosa. Un flujo constante y conectado, como una red neuronal.

En esta premisa, sin embargo, me topé el año pasado con una mirada bastante radical. Tuve la suerte de participar de un meet&greet con Uri Levine, el creador de Waze, quien nos explicaba rápidamente su visión del futuro del transporte:

Me imagino un futuro en el que no le compras un auto a General Motors. Rentas el servicio de transporte, que es distinto. En la mañana, pides tu citycar de siempre, mientras tu señora pide su SUV de siempre para pasar a dejar a los niños al colegio. En la noche, en lugar de pedir el citycar, decides pedir un descapotable para salir a comer con tu mujer. Y el fin de semana, lo cambias a una Camper para irte a la montaña.

Tiene sentido, no? Para qué comprar un auto, si lo que necesitas es desplazarte. Claramente ambas tecnologias funcionan perfectamente unidas. ¿Te imaginas cuánto espacio util aparece en el momento en que las calles y carreteras son sólo peatonales? ¿Cuánto se achicarían las ciudades, los tiempos? ¿Cuánto mejoraría la calidad de vida?
En Ciudad de Mexico hay gente que demora hasta 2 horas de idea y 2 horas de vuelta a su casa -y si eres ciego, multiplícalo por dos. En un futuro próximo, esas 4 horas adicionales podrían ser usadas para disfrutar de alguno de los cientos de nuevos parques (tipo Highlines) que solían ser carreteras.

¿A quien no le gustaría estar en ese futuro?

 

Hello I`m a Mac

Un jueves cualquiera, me despierta mi iPhone 6s a las 6.45 am. Mientras me afeito y me ducho me acompaña Apple Music -que me gusta más que Spotify porque las canciones se las pides a Siri-, conectado al Beats Pill. Luego, entro a mi auto y se conecta automáticamente al bluetooth de mi Citycar mientras Siri en mi AppleWatch me recomienda abrir Waze, al tiempo que activa “no molestar”. Desde ese momento, reconociendo el movimiento del auto, si me escribes recibirás una notificación automática: “En este momento estoy manejando. Si es urgente, escribe “urgente” seguido del mensaje y lo leeré”. Le digo a mi muñeca que ponga Beats 1 (la emisora de Apple en Apple Music), mientras hojeo mi agenda de la mañana entre taco y taco. Al llegar a la agencia, conecto mi Macbook Pro a la fuente de poder, abro Keynote y lo conecto inalámbricamente al Apple TV de mi oficina.

En algun momento de la mañana, la App de Roomba (la aspiradora robótica en casa) me avisa que terminó la rutina del día, y que si quiero veo el mapa de limpieza en mi iPhone. Lo ignoro. A las 12,45, Notificaciones me recuerda “Gym!” (al mirar mi Apple Watch, la actualización de WatchOS 4 que salió ayer me muestra contenido contextual via Siri: App de deportes y Apple Music) y me encamino hacia el gimnasio con mis Airpods conectados a mi lista favorita. Durante 1 hora el Apple Watch me mantiene al tanto de mis calorías quemadas y mis pulsaciones, previo registro de si estoy corriendo (en cuyo caso sigo con los Airpods en mis oídos) o haciendo Aerobox (modalidad “Cardio mixto” en el Apple Watch). Al llegar de vuelta al camarín, una vibración leve me dice que “cerré el círculo” diario de Deporte (son tres: Deporte, Estar de Pie y Moverse).

De 14,00 a 14,30 veo algo rápido en Netflix con mi mac (usando los airpods, claro) mientras almuerzo; y durante el resto del día trabajo con Notas -que descubri hace un tiempo, es más práctico que Word-, Keynote e iMovie. De vez en cuando, si no me he levantado de mi asiento, el Apple Watch me recuerda que de una vuelta por la oficina.

Al salir de la oficina, pongo mi playlist favorita o pido simplemente “escuchar musica nueva”, que automáticamente está curada de acuerdo a mis gustos. De vuelta a mi casa,  y luego de haber comido algo y  estar con los niños y la waif, la Isabel me pide ver Peppa Pig en Netflix (via la App Remote del Apple Watch enciendo el Apple TV de mi pieza), mientras yo me echufo los Airpods y leo las News de Apple en mi iPad Air 2, o veo algo también en Netflix en iPad… y le doy buenas noches a Siri, lo que hace que las luces -Philips Hue- de afuera bajen al 30%, se ponga en modo avión y active mis alarmas de la semana.

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A Apple se le pueden criticar muchas cosas. Porfiados. Elitistas. Careros. Pero lo que sí saben hacer perfectamente, es ponerse en los zapatos del usuario y hacer productos que casi parecen mágicos. En ese momento, el item precio se vuelve un tanto relativo. Desde el iPhone hasta los Airpods, la experiencia de uso del día es simplemente “seamless”. Y eso, además del diseño zen y minimalista, es lo que busca un usuario Mac.

Así que sí. Hola, soy Mac.

One more thing: #iPhoneX

Justo  cuando todos (yo) estábamos a punto de decir “¿Y eso nomás? (*) “… Tim Cook se manda el clásico y Jobsiano “One More Thing”… y aparece el iPhone X (léase “iPhone Diez”)

Uh…nos saltamos el 9 entonces.

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“Super Retina Display” y Desbloqueo biométrico a través de la retina (Face Id), que funciona incluso sin luz, a través de Redes neuronales y Machine Learning. Un procesador con más de 600 mil millones de operaciones por segundo para reconocimiento facial, para reconocerte con bigotes, peluca o anteojos. Wow. Ahora hasta los pagos serán asegurados con solo una mirada a tu celular, en Apple Pay.

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Esto permite además algo muy divertido llamado “Animojis”: una máscara digital que hace que puedas compartir un “emoji vivo” en iMessage.

 

La pantalla, tal como se previó todo este mes (gracias, spoilers), es de lado a lado, con apenas un pequeño espacio arriba del teléfono donde va la cámara. Captura de pantalla 2017-09-12 a la(s) 15.34.28.png

¿El temazo? Así como Samsung con su nuevo Note 8, el iPhone X pasa la barrera de los $1,000 dólares (¡¿Un millon de pesos en Chile?!)… Un tremendo salto para los smartphones, y los bolsillos de todos. Ahora, seguramente tu smartphone será la pieza tecnológica más cara en tu mochila.

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(*: Ok, fue emocionante el inicio con la voz de Steve Jobs, es el primer lanzamiento en el nuevo Steve Jobs Theater. Y el AppleWatch 3 con conexión celular inalámbrica y Apple Music está bien. Pero el iPhone 8, además de cargar con contacto y una mejor cámara y velocidad es como lo mismo de siempre). 

 

#GOT: Una teoría.

-SPOILER ALERT-

Si todavía no estás viendo “a la par” la serie de Game of Thrones, no sigas leyendo. Y si no ves Game of Thrones, claramente no estás leyendo esto.

Las teorías de la semana giran en torno a Bran: ¿Es el “Rey de la Noche”? Hay un montón de gente hablando al respecto… pero tengo una uber-teoría sobre Bran que, creo yo, deja claro el punto.

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  1. Uno de los “Niños del Bosque” le comenta a Bran, luego de haber visto que fueron ellos los creadores del Night King, que necesitaban protegerse. “¿De quien?” pregunta Bran. “De ti”. Con esto, queda claro que él no es el Rey de la Noche. Aunque si la razón de su creación.
  2. Bran ahora sabe todo, pasado y presente. Y nos quedó claro en la escena donde se topa con su padre de joven (cuando le grita y el se da vuelta), que Bran sí tiene la capacidad de interactuar con donde se encuentre. Osea, puede ir al pasado y cambiarlo (¡Hodor, Hodor!). ¿No les parece demasiada coincidencia que el Muro y buena parte de las construcciones más relevantes de Westeros hayan sido hechas hace milenios por “Bran el Constructor”? Mi teoría: Bran el constructor es nuestro Bran. Que comenzó a organizar todo contra los White Walkers… pero que, a su vez, con esas mismas acciones los creó. Karma.
  3. Así como sin querer dejó tatuada en la mente del pobre “Hodor” su grito “Detén la puerta! (Hold the door > Hodor!), me parece lógica la teoria de que el “Rey Loco”, haya sufrido la misma suerte. A ver: el rey enloqueció porque empezó a escuchar voces. Voces que le decían que “los quemara a todos” ¿A los White Walkers? Otro “Hold the door” de Bran? Me parece.

En fin. Esta es una teoría, queda mucho por ver… ¿Pero qué opinas tú? Dale, comentar es gratis.

Apple TV debió ser… una TV Apple.

¿No les parece que Apple se farreó una tremenda oportunidad? Recuerdo que hace varios años Steve Jobs predijo que “El futuro de la television son las Apps” (de hecho fue algo que le dijo a Tim Cook poco antes de morir). Si eso es cierto, y tambien creo que lo es, qué pasó que Apple no se pegó el salto a las Smart TVs? Me parece raro, mirando hacia atrás, que Apple se haya quedado en un aparato que se conecta a la tele, mientras toda la gente esté optando por Smart TVs. Que vienen con casi todo lo que ofrece la Apple TV, excepto el mirroring. Peor: productos como el ChromeCast o incluso el baratisimo Roku ($35) hacen que uno se pregunte si vale la pena no darse la lata de conectar el HDMI al mac, versus los casi $150 del aparato de la manzana.

Me queda corto el Apple TV. Tengo en la oficina el ultimo, y me parece que el control de voz no es bueno. Ni hablar de Siri fuera de Estados Unidos. Y es que, incluso si viene, como todo parece suponer, con 4K, no me parece que los Smart TVs se vayan luego. Se lo farreó Apple. Con la evolucion de las asistentes virtuales y la IA, a estas alturas, ya debería estar diciendole a mi TV Apple, no a mi Apple TV “Oye Siri, pon Game of Thrones en HBO”, “Apágate a las 12” o hasta “Despiértame con CNN a las 6.30”.

5 tips: el proceso (del) creativo

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Dicen™  que uno es la suma de sus experiencias. En mi carrera como Creativo (ahora que mi tarjeta vuelve a decirlo, no paro de comentarlo jaja) he tenido la oportunidad increíble de estar y/o trabajar con próceres de la publicidad. Desde ser el anfitrión de John Mescall, el Director Creativo de “Dumb Ways to Die”, la campaña más premiada en la historia de Cannes; jurado junto a Marcelo Serpa, y trabajar poco menos de un mes con el ídolo Martín Mercado, en su recién inaugurada “Mercado McCann”; hace unos dos años.

John me dio la visión integrada y comprobada de la publicidad del siglo 21: “Jamás se me ocurriría siquiera pensar en mandar a Cannes, o pensar para Cannes, una gráfica o una tele. Es imposible pensar que en esta epoca de Netflix y videojuegos los redactores podamos sacar mejores textos en esos formatos, que nuestros pares de los 70s u 80s. Punto para John. Su campaña “Dumb Ways To Die” fue diseñada explicitamente para ser agnostica. Liquida. “Nos basamos en las categorías de Cannes para pasar, expresamente, por cada una de ellas”.

El resto es historia.

Pero sin duda la gran clase de creatividad de mi carrera me la dio Martín Mercado. Que, dicho sea de paso, es un tipo muy simpático pero bastante parco. El está concentrado pensando. Escarbando la cultura pop. Habla poco, pero profundo. Cuestiona todo. Hace 2 años, cuando Mercado McCann estaba apenas partiendo, y Mercado McCann era apenas el ultimo piso de MRM Buenos Aires (en un edificio presurizado donde, al entrar al “Area Mercado” te topabas con capsulitas deNespresso por todos lados y humo (¡¡humo!!) cual agencia noventera. La región me mandó a trabajar con Martín desde la mirada integrada, para nada menos que la campaña global de Coca-Cola. Tres semanas en el verano tardío bonaerense, que comenzaron conmigo recagado de miedo al estar sentado frente a tamaña leyenda de la publicidad.

El día 1, lo entendí todo.

No me malentiendan: el talento de Martín es indiscutible. Y su equipo, todos unos idolos. Pero el día 1 descubrí que, si bien son unos apasionados que respiran y viven publicidad todo el día- sobre todo Martín-, tienen en su dedo chico más premios que en toda esta ciudad, y cada campañaza que tienen es parte segura de tu top 10… por otro lado son personas bastante “normales”. Y el día 1 las ideas que salieron también lo eran.

La diferencia, my friends, era el proceso: Martín jamás critió de más una idea.Siempre la miraba como una semilla, le daba un par de vueltas y decía un “quizás”. El equipo macera ideas. Las conversa mucho. Les da vueltas. En las 3 semanas con ellos, la campaña de Coca fue la prioridad 1 (con incendios por  el lado como toda agencia; pero siempre con el foco principal en esta campaña). El tiempo, es su receta secreta. Talento y tiempo: pensar, re pensar, recontra pensar. A la semana 1 ya todas las ideas obvias habian sido sacadas de nuestro sistema. A la semana 2 desaparecieron las ideas demasiado rebuscadas. 

La semana 3, todo lo que se veía pasar, era de espectacular para arriba. Porque las ideas fueron creciendo. El pensamiento más asertivo. El brief más pulido.

Y como recibí muchos comentarios sobre el posteo de la entrevista de trabajo sobre lo mucho que gustó el decálogo, esta vez -que ya llevo más tinta digital impresa-, me quedo con sólo 5 tips:

  1. No aceptes un mal brief. Jamás. Y ojo que no siempre los briefs de los clientes son buenos. Pero es importante conversarlos, darle vueltas y devolverlo si es necesario. Un brief no es un pedido. Es la descripción del problema. Si te dicen “tenemos que hacer un comercial para Viña del Mar”, devuélvelo. Si no está destilado el problema, no sirve. En MRM usamos el “¿Quien quieres quehaga/diga/piense qué?”. Si no lo puedes resumir en esto, bótalo. Si lo aceptas, eres tú el gil que va a trasnochar por las puras. Marcelo Serpa me dijo en esa jura: “Nosotros en Almap trajamos muy duro en el brief. En el consumidor. En los insights. Luego, siento que las ideas casi que salen solas”. Claro, y tus chorreras de Cannes también. Pero ok, te creo.
  2. Dale tiempo a tus campañas. El retail claramente tiene tiempos propios; pero es fundamental hacer un proceso creativo como corresponde: pasar por lo obvio, luego lo excesivo y rebuscado… para caer en la destilación del problema, desde lo creativo.
  3. Nunca presentes sólo 1 linea. Esto es cada vez más dificil cuando presentas campañas que ya no son “tele y radio”; sino una campaña integrada… pero es fundamental, tanto que tu proceso creativo pase por varias miradas, como que el cliente tenga una perspectiva del trabajo. Si llegas solo con 1 idea, la unica perspectiva será “Me gusta / No me gusta”. Y ante eso, no hay mucho que se pueda discutir.
  4. La Máxima: ¿Y a mi qué?. Les juro que me hago un mural con esa frase. Para mi equipo, primero que sus ideas pasen el revisor de esa frase, y luego el mío. McCann Worldgrup lo articuló de manera magistral en nuestra nueva misión: “Hacer que las marcas jueguen un rol significativo en la vida de las personas”. Para mi, la cosa siempre ha sido así de simple/difícil: ¿Y a mi qué me importa lo que me estás diciendo? ¿A mi qué me importa lo que quieres venderme?… Si no eres capaz de responder eso, estás todavia pensando en la publicidad antigua. De interrupción. De retórica. De ombliguismo.
  5. Todo brief puede ser un premio. Cuando hablo de premios, siempre hago la salvedad: para mi un premio es la gratificación por una campaña muy buena, con buen planning y buena ejecución.  Algo que trabajaste para tu carpeta (obvio; siempre); pero mirando el problema y no la challa. Peronalmente puedo quebrarme que jamás he ganado un premio por truchos -nota al margen: tener algunos oros y  Grand Prix que le ganaron a unos truchos, es en sí un doble premio-; y que, por otro lado, si alguna vez pensé algun “trucho”, este lo amoldé a la marca y lo vendí como corresponde. No es trucho. Es proactividad. Y eso a los clientes les encanta, aunque a veces no tengan presupuesto para articularlo. Aunque lo haya tenido que reciclar mil veces. La mayoría de los premios de la “Epoca de oro” de MRM, ganaron tanto el Oro de Achap como el de Effies. Porque eran ideas pensadas para ser buenas, no para ganar premios. Y como su proposito era real, los premios también lo fueron. Zungaboys, la primera campaña realmente integrada de Chile (y la primera catalogada como “social” de Latinoamérica, al combinar twitter, Vimeo y facebook), partió con el pedido de “Necesitamos los banners para la campaña que viene de afuera”. Toma.

Así que quién lo iba a decir: la receta secreta de la creatividad, es ser rigurosos. Con proceso. Con foco. Con el problema claro.

Como tip final (5.1?) , cuando vino Uri Levine a Chile, el creador de Waze nos dio su máxima como emprendedor: “No te enamores de la solución. Enamórate del problema”.

No te enamores de tu idea. Enamórate del brief.

 

Huérfano de series

Cuando era chico, programaba el VCR para grabar mis series favoritas. Eso de estar esperando a una hora en especial y hacer mi tarde completa en torno a un programa, por mucho que me gustara, siempre me sonó raro. Años más tarde -desde Lost si la memoria no me falla- me acostumbré a ver todas mis series favoritas online. Y no paré más: Heroes, The Office, SNL, The Walking Dead, Big Bang Theory, 30 Rock, Curb Your Enthusiasm, Last Man on Earth, Family Guy, Louie, Modern Family, Stranger things, Big Little Lies, Suits, Mad Men, WestWorld, Black Mirror, Luke Cage, Dare Devil, Jessica Jones, Silicon Valley, House of Cards, Game Of Thrones… wow. Y seguro que se me quedan algunas fuera.

El problema es que ya no se graban por capítulo para verlas cuando quieres. Ahora la temporada completa está a un “Hey Siri” de distancia. So… el mismo problema que algunos adictos tuvimos con “24” (los que la vimos de una en DVDs del “casero” de las películas): “Una más y termino”, con el una más terminado con el último capítulo onda domingo a las 4 am, con ojeras y tortícolis, hoy se convierte en una ruda y triste normalidad gracias a Netflix y su multipantallez. Toma. La serie completa. De una. En tu tele, tu mac, tu ipad y hasta tu iphone (porque menos mal que no cabe en el Apple Watch). Algo llamado Binge-watching en gringolandia. Acá, Maratón. Pero es la antísesis al deporte; a menos que mirar pantallas saque músculos.

No creo.

Lo triste del Binge, para mi al menos, es que ahora que me terminé Big Little Lies, que acabó Silicon Valley, me zampé Defenders en un finde y queda sólo 1 capítulo de GOT, se viene la cruda temporada de orfandad de series. Winter is coming; y sé que voy a andar deambulando en conversaciones de pasillo esperando encontrarme con un salvador “Cómo, no la viste?”… que me traiga nuevamente la caja de chocolates llena de capítulos. Para zampármelos de una, sin respiro, para mirar la caja vacía y volver a deambular a lo zombie.

Ah, Walking Dead. Se me había olvidado esa.

Con GOT al menos tenías los libros. Al final de la temporada 3 empecé a leerlos (no iba a esperar 8 meses más); y los terminé leyendo por casi 4 meses. Todos. Más de 1,000 páginas el ultimo libro. Y de ahi el acantilado donde terminaron los libros y empezó el screenplay. Con “Hodor” gritando que ahora si que no me salvaba del Season Finale.

Pero no te preocupes. Haz como yo. Siempre hay un comic para escarbar (Walking Dead), una serie para revivir (Dead Note, ahora que viene el Live Action); o algun sucedáneo que te quite, por un rato que sea, el sentimiento de huerfano.

Huérfano de series.
Pd: Ah. Toma. acá te dejo una nueva migaja para calmar tu vacío.

Imperdibles del Viajero tecnológico

Tengo la suerte increíble de viajar muchas veces al año. La mayoría por trabajo. Charlas, cursos, reuniones regionales, seminarios… Y si algo he aprendido en todos estos años subiendo y bajando de aviones, es que hay algunas cosas absolutamente fundamentales para cuando viajas, que hoy aprovecho compartir con ustedes:

1. Sistema de entretenimiento abordo, a.k.a. Tablet.
Independiente de la línea aérea que escojas, o que te toque, siempre vas a estar al tuntún si te toca pantallita digital al frente o no. Sé por experiencia propia que American jamás te va a poner una pantalla al frente. Y aunque así lo fuera (y acá la verdad no importa si es Económica o Business), aunque lo tengas, y encuentres la película que querías ver hace tiempo, el pitido del capitán interrumpiendo cada 2 minutos hincha las pelotas en mala onda. Lo mismo me pasa con el Entretenimiento a bordo de Latam: es espectacular… pero tiene el problema de la pausa automática por cada comentario del piloto. Por eso, nada mejor que ir con tu propio entretenimiento a bordo: en mi iPad llevo normalmente a lo menos 2 o 3 películas –siempre está la posibilidad de que una de ellas sea pésima-, algunos libros y lo justo y necesario en música, por si quiero leer escuchando algo.

Películas: ¿Donde hay Torrent? En Google. Siempre cambia. Siempre hay que darse la lata para encontrarlos. No voy a actualizar este post cada 3 dias XD. Pero recuerden que ahora Netflix tiene ahora la capacidad de descargar contenido para que lleves. Ojo que sólo dura unos días.

Libros: Acá es tan fácil como buscar “nombre del libro .epub” para encontrar lo que quieras. Idem: puedes usar Downloader, o buscar desde tu compu y traspasar luego desde iTunes.

Comics: Un geek que se aprecie de tal nunca anda sin un par de ellos. En general el formato de los comics es .CBR. San Google, lo más simple y rápido.

2. Audífonos con cancelación de ruido

Ni siquiera los audífonos que te dan ellos se salvan del monstruoso ruido de la cabina. Por eso, estos audífonos con gomita salvan muy bien. Y ojo que hay desde Sony a 7 lucas hasta Bose de 60; o de casco hasta 200. Para todos los gustos y presupuestos orejiles. Yo al menos viajo siempre con unos Bose bien piola… pero estoy probando ultimamente con mis Airpods y salvan harto. ¿Bonus Track? con tele en mi pieza y la waif viendo su serie, es increíble el efecto “mute” al mundo real, que permiten estos gadgets.

2. Batería externa

Andar caminando por un país extraño, sabiendo que jamás te vas a quedar sin batería, me da una sensación de tranquilidad increíble. He tenido varios tipos de batería (desde una muy bonita, ondera y poco práctica para viajar, porque apenas cargaba un 30% de mi iPhone)…

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… hasta esta maravilla que recomiendo a ojos cerrados. Porque además de tener doble entrada (osea puedes cargar dos aparatos al mismo tiempo), trar un adaptador interno para iPhone, es pequeña y carga hasta 3 veces tu celular.

 

3. Aplicaciones para viajar (iPhone)

Tripcase:
una aplicación que está unida a la cuenta de tu linea aérea, así que te avisa si hay modificaciones en tiempo real. Además puedes sumar a mano la información de reserva de tu hotel, datos, direcciones y todo lo que necesitas para no perderte.

TripAdvisor:
Este sitio es lejos el que más uso para encontrar tips de alojamiento, viajes, cosas que hacer, comidas y vida nocturna. Su aplicación para iPhone te permite descargar mapas offline para consultar sin tener que estar conectado. Por lo pronto, sólo tienen las ciudades más cosmopolitas del mundo (New York, París, Roma, San Francisco, etc). En Estados Unidos, al menos con AT&T, me funcionó el mapa con georeferenciación sin tener que acceder a roaming ni plan de datos. Toma.

iTranslate:
Siri convertida en intérprete: ¿Estás frente a un chino? Selecciona “chino a español”; dile que te hable al celular, y una voz te traducirá en segundos.
Lo malo es que necesitas estar conectado a Wifi para que funcione.

MetrO:
Así, con la O grande. MetrO es una base de datos global de transporte público, que hasta ahora me ha funcionado perfecto. Sólo preocúpate de actualizar antes de viajar a la ciudad en cuestión. Luego, sólo tienes que poner Origen, destino; y te lanza un listado a prueba de perdidos (that`s me). Lo usé en Roma, en París y hasta en Santiago, y todavía no ves cartelitos míos de “Se Busca” en ningún poste.

Currency:
Este lo saco de la carpeta de Viajes y lo dejo a mano, porque se usa mucho. Se actualiza cada vez que lo abres, y te da los valores exactos de cambio a la moneda que se te ocurra. Hasta con 4 monedas a la vez.

CityMaps2Go:
Parecido al de TripAdvisor y sin duda un tanto más completo –aunque sin los datos realmente rankeados como lo hace la otra- este es el mapa ideal para andar trayendo. Antes de viajar, baja el mapa específico de la ciudad donde viajas.

Travalgram:
No es un imperdible, pero si eres tan fanático como yo a Instagram, esta App te permite sacar fotos con bonitas tipografías que dan cuenta de donde andas, para subirlas luego via Instagram.

Trips:

Esto salió hace apenas unas semanas y voy a usarlo en mi proximo viaje para contarles más. Es de Lonely Planet; y promete ser una manera simple y rápida de compartir tu viajes, inspirarte con la comunidad y recibir feedback y datos.

Finalmente, recuerden que la tecnología siempre falla donde menos lo esperamos. Y viajando en un lugar lejano, sin conexión a internet –a menos que seas mega-millonario como para el Roaming-, con Wifi y recarga incierta, te doy un tremendo dato que siempre sigo: escribir todos (¡TODOS!) los datos de tu viaje (Código de reserva, vuelos, teléfonos y dirección del hotel, y hasta pronunciación de frases de emergencia), ponlo en tipografía 7 u 8, e imprímelo para tenerlo en tu billetera.
Me ha salvado de varias.

 

Ready Player One, de Ernest Cline… al cine!

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No sé si es el huevo o la gallina: si soy publicista porque me encanta la
cultura pop, o si porque me encanta la cultura pop, soy publicista.
Quizás lo segundo. Desde chico soy fanático de los cómics, de los libros, de las películas y los videojuegos. Y este libro que ya he leído por lo menos 4 veces, tendrá su versión en la pantalla grande de la mano de no otro que Steven Spielberg. Wow.

Año 2044. El mundo está en su máxima decadencia climática, económica y
medioambiental. Oasis, una mezcla entre Second Life y Matrix, es donde
todos viven: una realidad virtual en donde la plata no escasea y en el
cual los colegios son perfectos -de hecho el gobierno te da tu equipo y tu
vas a clases en él- Pues bien: el creador de este juego (una especie de Steve Jobs), James Halliday, acaba de morir. Y en todas las consolas de todos los jugadores (el 98% de la población) aparece su testamento: un “huevo de pascua”; un tesoro oculto en el mismísimo Oasis, que guarda toda la riqueza de su recién fallecido creador.

El tipo nació en los 80`s, y sin duda para encontrar ese “huevo de pascua”
debes conocer las películas ochenteras, juegos y cultura pop en la que
Halliday vivió. Como resultado, en el 2044 existe una tribu urbana llamada
“Gunters” (Egg Hunter, Gunter) que no se desconecta casi nunca de Oasis, y
que sólo vive por encontrar el tesoro. Osea: 70 años más tarde, hay gente
que raya con la revista Mad, el Montezuma, los DeLorean y Street Fighter 2.
El protagonista del libro, nos cuenta como consiguió ganarle a todos y
obtener el codiciado tesoro; y es una locura de libro. Lleno de películas
de los 90`s, videojuegos de los 80`s y un montón de golosinas mentales
dignas de devorar. Pero más allá del libro, que es una locura para todos
quienes nacimos a fines de los 70`s, inicios de los 80`s, el creador creó su propio “huevo de pascua”, oculto en la edición gringa del libro, y con un formato muy parecido a las pruebas que debió sortear el protagonista del libro. ¿El gran premio? Un Delorean acondicionado tal cual el de Marty McFly.

 

La película sale el 30 de Marzo del 2018.