Futurología: la vida post CoVid19

Lo vengo diciendo desde hace un rato, medio en broma, harto en serio: Lo que los “evangelizadores digitales” no habíamos podido hacer en 15 años, el Corona Virus lo consiguió en menos de dos semanas. Ecommerce a full. Delivery. Reuniones remotas. Aulas virtuales (el mismo profe que no sabía pasar los slides del powerpoint, hoy hace clases por zoom; cáchate esa). O como la secuela de Trolls y su lanzamiento online, pese al enojo de las distribuidoras. Es que sorry my friend, pero el Corona Virus parece ser “lo mejor” que le pudo haber pasado a la tecnología. Y sí, digo “lo mejor” entre comillas. Obvio. Nunca tan gil. Esto es grave, gente. Muy grave. Anoche el tío de una vecina, un tipo preparado, con buen pasar y buen plan de salud, se murió por falta de ventiladores. Así de simple. Así que ojo: en esta nota no pretendo decir que “wuuu, bacán, CoronaLover!”. Nunca tan pelotudo. Pero, como dije hace unos días en uno de mis capítulos del podcast, extrañamente esta enfermedad de mierda está haciendo que la humanidad entera se alinee: primero ordenando las prioridades reales (arriba la vida, la familia, las redes de apoyo; abajo el auto, la ropa y el show off)… segundo, creando oportunidades, necesidades tecnológicas que nos están adelantando, a punta de necesidad, en 10, 20 años como sociedad.

Ya hay un robot (Eva, que creativo 😕) atendiendo a la gente que llega a una clínica en Santiago. La falta de contacto está haciendo que los hologramas y guantes hápticos pasen a ser una opción super lógica. Los Deepfakes o incluso los actores 3D, con gente incluso aún viva y real, se vuelven una opción para todos los estudios. Eso, o empezar a un refrito eterno. Porque las series y películas pre CoVid ya se están acabando… y hay que hacer algo.

Imaginate el futuro: estás viendo el matinal, y de pronto todos se quedan callados y te miran a pantalla. La razón? Olvidaste pagar la cuenta. What?! Obvio. Si son personas 3D. No son reales. Y podríamos incluso programar que “dejen de actuar” si no pagaste. Shame on you. Te miramos con ojos tristes hasta que digas la frase mágica que activa la escucha de tu asistente virtual y des la orden de pagar.

Y todo vuelve. Acción.

Muy loco? hace unas semanas, seguro. Hoy, en un mundo con una pandemia sin vacuna conocida; en una sociedad que empieza realmente a pensar como es la vida de los próximos ¿dos años? sin contacto… no lo veo tan raro.

Espacios virtuales perfectos. Con una oficina maravillosa, que solo existe a través de tus ojos y tus guantes hápticos. Y tu oficina pagando simplemente una “licencia”, en vez de arriendo. Porque el espacio real sigue siendo tu departamento. El primer restorán virtual, con un delivery coordinado con la experiencia: mientras conversas con tus amigos y se abrazan y hueles el perfume de tu amiga (todo virtual; todo coordinado entre sistemas y, obvio, todo cobrado), el restorán mandó la comida real a tu casa y ya la tienes frente a ti. Es de un restorán de verdad (hoy, sólo una cocina, la verdad); con un chef real… pero tu experiencia es realidad mixta: tus amigos están ahi, contigo, en un restorán de decoración imposible. Perfecta. Pero, en realidad, están todos en su propio metro cuadrado, con su mesita mínima, con la comida real, en su casa.

Siempre en tu casa. Nunca más en tu casa. He probado VR en 4K con “cines” virtuales. Son increíbles. Casi reales. Pero nunca lo pensé como opción. Porque nunca antes tuvimos que buscar soluciones a no tocarnos. A no salir. A no poder vivir la vida normal…

Y si la vida normal se vuelve una simulación? Y si de ahora en adelante nos abrazamos más que nunca, nos tocamos más que nunca… a través de guantes y lentes? Y si el futuro de la humanidad, con el delivery, el 5G, los autos que se manejan solos (ahora sí que es súper necesario, no?) y un temor real y global como el Corona Virus… no son 10 años en el futuro, sino que 50 o 100?

Es loco. Pero hoy empieza a sonar super, super cuerdo. La única opción real, hoy, de un AirBNB o un Latam, es crear viajes virtuales. No hay otra! Y si te parece pelotudo o exagerado, mira lo que puedes hacer hoy mismo para visitar virtualmente la isla Faroe: un tipo real, mochila al hombro, camina cual Mario Bros de carne y hueso operado por tu teclado, a miles de kms de distancia.

El corona Virus es lo peor que nos ha pasado en 100 años. Pero quizás es lo mejor que le podría haber pasado a Silicon Valley. Con la tecnología como el único sucedáneo posible para la vida que conocíamos.

Bienvenido a un mundo de futurología en fast forward. Lo que los evangelizadores digitales no pudimos hacer en 15 años, el Corona Virus lo hizo en 2 semanas. Imagínate lo que puede hacer en 2 años.

Autor: @Ritalin

Uno de los primeros y más galardonados marketers integrados de Latinoamérica. Ha sido Director General Creativo, Digital Advisor y Vicepresidente en McCann Worldgroup. Con más de 20 años trabajando para marcas globales y locales como Nestlé, L´Oreal, Bimbo, Ripley, Chevrolet, P&G, Grey Goose, BCI, Entel, Mastercard y Coca-Cola, hoy, es el Fundador de la consultora RITALIN FULL STACK MARKETING; y el CEO de Human Connections Media Chile. Además del creador del “Ritacast” uno de los podcasts de marketing más escuchados en chile, bloggero, charlista y profesor de postgrados en la Universidad de Los Andes y la Pontificia Universidad Católica de Chile. Comprenderán entonces que le digan... “Ritalin”.

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