“Oye Siri… Dame con Google”

Ok, antes de empezar, algunos disclaimers dignos de mencionar:

  1. Si bien existen otros computadores como el HP Spectre o incluso el nuevo Microsoft Surface 6 que le hacen mucha pelea al Mac… todos usan Windows. El Mac usa Mac OS.
  2. No existe otro tablet como el iPad. Sorry. Convénzanme de lo contrario. Mándenme uno. No lo creo. iOS en parte. Apple en parte. No lo hay. Lo siento.
  3. Los AirPods son una maravilla. Livianos, pequeños, se cargan en su caja, reconocen el Apple Watch, el Mac, el iPhone y el Apple TV.
  4. Tampoco existe en otro ecosistema un Smart Watch como el Apple Watch. Y nótese que yo todavía tengo y uso el primero.

Dicho eso… Oye, Siri: que pena.

Cuando me llegó el tiempo de cambiar mi iPhone 6s, empecé en la búsqueda del sustituto. Claramente  el X, de ¡¡Un millón doscientos mil pesos en Chile!! no lo iba a ser. Así que me paseé por la tienda Samsung (Mmm nah), le eché una mirada al increíble Pocophone de Xiaomi… y la verdad hasta ahora el que más me convence es el Huawei P20 Pro. O su nuevo hermano el Mate 20 Pro… ¿Por qué? Porque la cámara es impresionante (@LeoPrieto me mostró las fotos que tomó de noche, y parecen una pila de retoques perfectos; hasta difícil de creer)… El precio, claramente también es increíble en comparación…

Pero Google Assistant? Wow.

A ver. Otro disclaimer: pensé que Shortcuts de Siri eran la solución a “Oye Siri, quiero que prendas las luces, MIENTRAS me pones música, MIENTRAS pones el mapa a la oficina, MIENTRAS escuchamos AC/DC…

Lo cierto es que el ecosistema Apple funciona muy mal con las luces de Hue. La música, si no es Apple Music, mejor olvídate. Y el mapa DEBE ser Apple (agh!!!). O sea, preso en el ecosistema Toc y egoísta de Apple.

Mientras, buscando en foros, encontré la manera de bajar el Google Assistant (básicamente, creé una cuenta de cero, hice creer que estaba en Estados Unidos con un VPN y… blablablá). Creando luego un shortcut: “Oye Siri… Ok Google”, para invocar al asistente de Google. Que, además de apagarme las luces, abrir Waze, decirme el clima y mandar un mensaje a quien quiera, me pone AC/DC o la lista que quiera, en Spotify ¡O Apple Music!

Toma.

La decisión está clara: el Mac, el iPad, el Apple Watch y los AirPods no tienen hoy realmente una competencia… Pero miren el Huawei Mate 20 Pro y díganme si no dan ganas de decir… “Oye Siri… nos vemos en el iPad”.

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Mate P20 Pro. Como todos, tiene “notch”; pero también una cámara de 3 lentes. IA en las fotos. Un sistema de carga Qi inversa (AKA puedes prestar carga a otro smartphone con Qi)… y un sistema de huella ¡en la pantalla misma!

 

Light. El teléfono que te respeta.

De todas las cosas que vimos en el #MWC (Mobile World Congress) de Barcelona este año, una de las más curiosas es este aparato. Un smartphone que, según su reseña IndieGoGo, es un “teléfono que te respeta”. Que te saca de la modorra tecnológica y te hace mirar hacia adelante.

Interesante. Qué opinas tú? ¿Lo usarías?

El futuro de la movilidad

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El auto es la segunda compra más grande de tu vida (si es que compras casa), lo tienes estacionado más del 90% del día; debes pagar estacionamiento, Tag, bencina, seguros… y, si eres maniático como yo, a lo menos un lavado semanal.

No es un buen negocio.

En los últimos años, me ha tocado asistir a seminarios y charlas sobre futurología donde el tema de las “Ciudades del futuro” y la movilidad son “el” tema en debate. Y hay especialmente dos grandes caminos que se ven en el horizonte. Ambos increíbles.

El primero, es el proyecto del Hyperloop, creado por Elon Musk (mister PayPal > Space X > Tesla > Boring Company, que en realidad es la compañía menos aburrida del planeta). Una idea que vi hace un par de años en el SXSW, y que al principio me pareció una locura sacada de un libro de Asimov. Lo impresionante del caso, es que ya es una realidad. Ya hay prototipos funcionando, y la idea de Mr. Musk es tener Hyperloops andando, para el público, en Mexico, Dubai y  Estados Unidos de aquí al 2020.

La segunda gran tendencia, y la más comentada de todas, es el transporte automatizado. Estuve en una charla de los creadores del proyecto de Google, y realmente es impresionante: un auto que hace más de 80 predicciones de los otros autos, peatones y posibles movimientos del auto por segundo. Si todos los autos fueran autónomos, el tráfico parecería más un banco de peces que otra cosa. Un flujo constante y conectado, como una red neuronal.

En esta premisa, sin embargo, me topé el año pasado con una mirada bastante radical. Tuve la suerte de participar de un meet&greet con Uri Levine, el creador de Waze, quien nos explicaba rápidamente su visión del futuro del transporte:

Me imagino un futuro en el que no le compras un auto a General Motors. Rentas el servicio de transporte, que es distinto. En la mañana, pides tu citycar de siempre, mientras tu señora pide su SUV de siempre para pasar a dejar a los niños al colegio. En la noche, en lugar de pedir el citycar, decides pedir un descapotable para salir a comer con tu mujer. Y el fin de semana, lo cambias a una Camper para irte a la montaña.

Tiene sentido, no? Para qué comprar un auto, si lo que necesitas es desplazarte. Claramente ambas tecnologias funcionan perfectamente unidas. ¿Te imaginas cuánto espacio util aparece en el momento en que las calles y carreteras son sólo peatonales? ¿Cuánto se achicarían las ciudades, los tiempos? ¿Cuánto mejoraría la calidad de vida?
En Ciudad de Mexico hay gente que demora hasta 2 horas de idea y 2 horas de vuelta a su casa -y si eres ciego, multiplícalo por dos. En un futuro próximo, esas 4 horas adicionales podrían ser usadas para disfrutar de alguno de los cientos de nuevos parques (tipo Highlines) que solían ser carreteras.

¿A quien no le gustaría estar en ese futuro?

 

Mis imperdibles tecnológicos

Todavía me estoy poniendo al tanto con WordPress (el maldito me borró un tremendo post que estaba escribiendo), así que definitivamente no entra todavía en mi lista.

Pero acá les doy mi Top 10 de “must-haves” versión Febrero 2013. Más de alguno les va a gustar:

FlipBoard y Zite. Porque son revistas para Tablet hechas a tu medida. Unicas como tus gustos: la primera, toma tus redes sociales y sitios favoritos (a esto, niños, se les llama “CSS” o Contenido Sindicado: tu te suscribes a tus sitios, y te llegan via Google Reader cual mail, para leerlos rápido), y los convierte en una revista. Con hojeo y todo. El segundo, es coolhunting de tus contenidos favoritos, y permite sumar más. Osea, hojeas el contenido que te gusta, pinchas tu favorito, lo lees y hasta compartes en tus redes sociales.

Evernote. El moleskine digital: una App para smartphones, tablets y Pcs que suple desde la nube tu falta de memoria: puedes escribir o grabar notas directo desde la App o “mandarle un mail” para que quede guardado. Muy útil cuando ves un link o sitio que quieres revisar con más tiempo, despiertas a las 3 am con una idea o quieres un listado de compras actualizado. Sirve hasta como “Word” simplificado.

Shazam, porque se acabó el “¿Qué canción es esa?” Y desde que me di cuenta que $0,99 es sólo $0,99, el click siguiente me hace dueño de esa canción en iTunes.

Apple TV: Con el nuevo Mac, sin cables ni configuración, “replica” lo que estás viendo en tu compu y lo lanza en rutilante HD a la tele frente a ti. Hasta mutea el Mac para que no te compliques. Genial.

Impresora Inalámbrica: Ni tanto más cara, y mucho más útil: “Papá, imprímeme una foto de…” Ya está saliendo de la impresora, hijo mio. ¿Bonus Track? Imprime desde tu SmartTV las fotos de Facebook y déjalos locos a todos.

Waze: Está bien una ley contra el alcohol y la conducción; pero si bajas la dosis a “nada”, definitivamente algún pechoño superpoderoso se hizo el vivo. Por eso Waze es tremenda ayuda: una Red Social de automovilistas que se ayuda entre sí con los tacos, los accidentes y los amigos en su camino. Mientras más lo usan, más inteligente se vuelve. Y hasta reconoce tus viajes de rutina y te da mejores rutas. Son miles de chilenos los que lo usamos y, hasta ahora, sólo buenas experiencias.

iPad: No dije tablet, dije iPad: Y este punto son 3 en uno: Por los Ebooks que los agradece mi espalda (30, 40, 50 libros y comics en una tableta de cristal y acero), y que altiro les digo “prueben y luego critiquen”: el eBook te permite hacerle doble click a una palabra para que, sin estar conectado y usando solo el diccionario interno del iPad, sepas la definición de la palabra. O pasar el dedo por la frase y dejarla marcada; hacer anotaciones y mandar por mail un texto interesante. Hazte eso, papel.
¿Segundo punto? Si viajas mucho, se acabó el “pin-pun: señores pasajeros…” El capitán no te habla más con tu Entretenimiento a Bordo. Cuidado eso sí con el que se echa para atrás cuando vas en Economy, que casi me lo eché más de una vez. ¿De donde bajar películas? Primero, en mp4; segundo, Cuevana (antes de ver la película, copia todo el link desde “=?id” y descarga. TheCinemaOnline -¡Cuevana para ver desde iPad!-  y SeriesYonkis funcionan igual de bien. Y no olvides comprarte audífonos con cancelación de ruido. De nada.

Clear: la App del 2012 por lo simple, y la interfaz copiada por MailBox (ver siguiente punto): Hacer notas y listados nunca fue tan simple e intuitivo. Una maravilla de interfaz. Los macabeos lo encontrarán una genialidad. “Te traje todo lo que me pediste, amorcito”.

Mailbox App: se hicieron famosos por su App que en realidad es un “tome un número” digital. Usa la interfaz de Clear y “les da a tus mails el lugar que les corresponde”, pudiendo pedirle que te avise de ciertos mails en 1 hora más, cambiar el orden por prioridades o desconectarte por un rato sin urgirte. Vean el demo. Yo estoy a 60,000 personas de tener mi App. Wuhuuu!!

Y ahora, la pregunta de rigor: ¿Qué se me quedó afuera, que realmente cambia tu día y mejora tu vida? Compartid.

ByD F0. The testdrive.

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ByD F0. The testdrive. Hace exactamente 5 días que me entregaron mi auto. Tiempo suficiente como para poder contarles a todos los que me han preguntado que qué tal el starter de la marca china Build Your Dreams. Partamos por lo basico: por fuera, es una mezcla entre el 107 de Peugeot y, harto, del C1 de Citröen. Llantas de aluminio, un frente que en algo recuerda al Yaris y una luneta trasera con gran visibilidad. Su maleta es pequeña y no tiene asientos abatibles, pero es profunda. Caben facilmente un par de bolsos de mano y las compras de la semana. La llave cuenta con mando a distancia de cierre. La acciono. Al subirse, te das cuenta de que el espacio está maximizado. Si me hubiese materializado directamente en la cabina, creería que estoy en un Spark: tacómetro en una burbuja lateral, radio con cd y mp3 diseñada especialmente para el habitáculo -no es desmontable-, con salida para iPhone y buen sonido; y solo dos parlantes, adelante. Pero para qué necesitas más. Los asientos no son enormes, pero son comodos. Aire acondicionado, alzavidrios electricos -el comando está al frente de la palanca de cambios, un detalle que te hace agacharte un poco para accionar. Te acostumbras luego, pero no es lo ideal- y volante con regulador de altura. Mish. La textura del manubrio, el diseño de la palanca y todo el interior es moderno y muy bonito. La salida del aire parece un parlante. Las luces del panel son de un moderno azul eléctrico; y las piezas son de buena calidad… El unico detalle es que la guantera es abierta. Pero una serie de compartimientos, incluido un espacio lateral para ordenar tus CDs, hacen que lo olvides pronto. Encendido. Otro detalle a contrapesar: el motor tiene cadena de distribucion, no correa. Se siente más robusta la conducción, pero si escuchas un CD o conectaste tu iPhone, el metal hará estática con un zumbido suave. No molesta tanto, y te sentirás manejando el batimovil cuando aceleres a quinta, jaja. En carretera, suave de manejar. Gran visibilidad y aire acondicionado que se las apaña. El motor 1.3 da cerca de 16 kms, y casi 20 en viajes largos. Usa de 93. Gran ahorro en estos tiempos. En resumen, puedo decirles que es un auto de buen tamaño para andar solo o con alguien más por la ciudad. Atrás los niños van cómodos, pero un adulto no tanto. Buena radio, buenas prestaciones y manejo suave. Un auto bueno, bonito y barato, y lejos una tremenda opción post moto, como primera compra o segundo auto en la casa. Mi versión, el GLI, es el intermedio. $4.090.000 con aire, llantas, alzavidrios, tacómetro y sin Airbag ni ABS. Dudo que tenga sentido pagar $500,000 de más en esas prestaciones para un citycar. Osea: feliz. Un auto onderillo, bonito, cómodo y práctico.

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